Del cuestionario final al feedback durante el evento con EVA

Define qué quieres saber, recoge respuestas en las conversaciones con EVA y prepara un informe útil para tu cliente o dirección.

Del cuestionario final al feedback durante el evento con EVA

El lunes después del congreso llega la pregunta del cliente: «¿Qué tal funcionaron los talleres?». Tienes fotos, una cifra de asistencia y algunas respuestas a la encuesta final. Una persona comenta que faltaban casos prácticos, pero no sabes a qué taller se refiere. Otra valora la jornada entera. Con eso puedes preparar un resumen; decidir qué cambiar en cada sesión cuesta más.

Con EVA puedes empezar a recoger ese feedback mientras el evento está ocurriendo. Defines qué necesitas conocer y el asistente de inteligencia artificial introduce preguntas en las conversaciones cuando su contexto lo permite. Las respuestas quedan guardadas para analizarlas y preparar el informe.

El cambio tiene dos partes: pedir una opinión cerca de la experiencia sobre la que quieres aprender y convertirla en información que puedas utilizar. Conviene preparar las dos antes del evento.

Decide qué quieres poder explicar al terminar

Un objetivo de feedback debe estar relacionado con una decisión del organizador. «Saber si ha gustado» deja demasiadas preguntas abiertas: qué ha gustado, a quién y para qué te servirá saberlo.

Imagina unas jornadas en Madrid con un taller de compras sostenibles. La agencia y el cliente quieren decidir si repiten el formato en la siguiente edición. Necesitan conocer la utilidad del taller, qué contenido faltó y si la duración permitió trabajar los casos. Esas necesidades pueden convertirse en objetivos de EVA.

Para prepararlos, deja claro el aspecto que quieres medir, a qué personas corresponde preguntar y qué respuesta necesitas recoger. Una valoración del uno al cinco facilita comparar respuestas; una elección entre opciones ayuda a identificar una preferencia. Una pregunta abierta permite entender el motivo o descubrir algo que no habías contemplado.

Decisión que quieres tomarPregunta que puedes prepararQué aporta la respuesta
Repetir el formato del taller¿Hasta qué punto te ha resultado útil, del uno al cinco?Una distribución de valoraciones, con su número de respuestas
Ampliar un contenido¿Qué parte te gustaría que desarrolláramos más?Temas que aparecen en las explicaciones del público
Revisar la duración¿La duración te ha parecido corta, adecuada o larga?Preferencias que puedes relacionar con otros comentarios
Mejorar un traslado¿Qué podríamos cambiar en el transfer de regreso?Problemas concretos sobre una experiencia diferente de la sesión

Cada fila necesita su propio contexto. Que alguien haya ido al congreso no significa que haya utilizado el transfer ni participado en ese taller.

EVA pregunta cuando la conversación da pie

El objetivo guía a EVA para obtener una información concreta dentro de una conversación pertinente. No obliga a lanzar la misma pregunta a todo el mundo en el mismo instante.

Clara sale del taller y escribe para localizar la siguiente sesión. El intercambio puede ser así:

Clara: Acabo de salir del taller de compras sostenibles. ¿La siguiente ponencia sigue siendo en la sala principal?

EVA: Sí, empieza en la sala principal a las 12:30. Sobre el taller que acabas de hacer, ¿hasta qué punto te ha resultado útil, del uno al cinco?

Clara: Un cuatro.

EVA: ¿Qué te habría gustado que se desarrollara más?

Clara: La comparación de proveedores. Los ejemplos estaban bien, pero nos faltó tiempo para comentar cómo elegir entre ellos.

EVA ha respondido primero a la necesidad de Clara. Después recoge una valoración y una explicación relacionadas con el taller. El organizador puede conservar ambas sin pedir a Clara que abra un cuestionario aparte para ese intercambio.

La conversación aporta una base para preguntar: Clara ha dicho que ha participado. En otros casos, esa información puede proceder de una fuente conectada que tenga el dato correspondiente. Si solo sabes que se inscribió, todavía no puedes dar por hecho que asistió.

Una conexión al registro o al chat no hace que EVA sepa dónde está cada persona ni qué acaba de vivir. Para preguntar con sentido necesita recibir información suficiente. Cuando falta, puedes confirmar primero la participación o reservar la valoración para otro momento.

Configura el objetivo con suficiente detalle

El trabajo del organizador consiste en definir qué tiene que aprender EVA y cómo recogerlo. No hace falta redactar por adelantado cada conversación, pero sí delimitar la pregunta y el resultado esperado.

Para el taller del ejemplo, una instrucción de trabajo podría recoger lo siguiente:

Objetivo: conocer la utilidad del taller de compras sostenibles y qué contenido convendría ampliar.

A quién preguntar: personas cuya participación en el taller esté confirmada por la conversación o por información disponible.

Datos que recoger: valoración del uno al cinco y una explicación sobre el contenido que ha faltado.

Criterio: introducir la pregunta después de resolver la consulta del asistente, cuando encaje con la conversación; respetar que no quiera responder.

Ese criterio evita mezclar la recogida de feedback con una interrupción de cualquier conversación. Si alguien está intentando resolver un problema con su entrada, lo que necesita en ese momento es entrar.

También conviene evitar preguntas que empujen la respuesta. «¿Te ha gustado nuestro excelente taller?» mezcla la valoración con un juicio del organizador. Preguntar por su utilidad y pedir un motivo deja más espacio a lo que la persona realmente quiere contar.

Antes de activarlo, prueba varias situaciones: alguien que participó, alguien que no fue y alguien que menciona el taller sin decir que estuvo allí. Revisa qué pregunta recibe cada uno y cómo queda registrada su respuesta.

De las respuestas al informe que necesita tu cliente

Las respuestas recogidas por EVA pueden reunirse en un informe con valoraciones, distribución de opciones y temas de los comentarios. Para que ese informe sea útil, quien lo lee debe entender de dónde sale cada resultado.

En una valoración del uno al cinco, un gráfico de barras puede mostrar cuántas respuestas hay en cada nivel. Si preguntas por la duración, otro gráfico puede separar «corta», «adecuada» y «larga». Los comentarios abiertos pueden agruparse por temas, conservando ejemplos que expliquen lo que hay detrás.

Una nube de palabras puede dar una primera impresión, pero «proveedores» por sí sola no dice si gustaron los ejemplos o si faltó información. En el informe del taller interesa distinguir «más casos de comparación de proveedores» de «buenos ejemplos de proveedores». El mismo término puede aparecer en opiniones diferentes.

Además del gráfico, incluye qué se preguntó, cuándo se recogieron las respuestas y cuántas personas respondieron. Si una misma persona ha contestado más de una pregunta, no presentes el total de respuestas como si fueran asistentes distintos.

Tampoco conviene calcular participación con un denominador que no corresponde. Para evaluar una sesión, necesitas saber qué público estás considerando: sus participantes confirmados, las personas a las que se preguntó o todo el evento. Si no tienes ese dato, muestra el número de respuestas y explica el alcance que sí conoces.

Presenta una decisión junto a cada resultado

El informe aporta más cuando ayuda al cliente a decidir qué mantener y qué cambiar. Un gráfico aislado deja ese trabajo en manos de quien lo recibe.

Para el taller de compras sostenibles, puedes reunir la distribución de utilidad con las peticiones de más ejemplos. La conclusión de trabajo podría ser: conservar el formato y revisar si conviene dedicar una parte específica a comparar proveedores. Si las respuestas son escasas o se contradicen, deja la decisión abierta y señala qué información falta.

Una estructura sencilla para cada apartado del informe es:

  • Qué querías conocer y sobre qué experiencia.
  • Qué respuestas se recogieron, con su número y contexto.
  • Qué temas o diferencias merecen atención.
  • Qué cambio propones estudiar para la siguiente edición.

Así, la agencia puede explicarle al cliente por qué propone un ajuste. Dentro de una empresa, el responsable de eventos puede presentar el aprendizaje a dirección con una base que se puede revisar.

No hace falta convertir cada opinión en una decisión automática. Un comentario sobre un traslado puede alertar de una incidencia que conviene investigar; no demuestra por sí solo que toda la logística haya funcionado mal.

La encuesta final conserva su sitio

El feedback conversacional puede recoger detalles de momentos concretos. La encuesta final puede pedir una valoración de conjunto, comparar aspectos bajo el mismo cuestionario o llegar a personas que no han hablado con EVA durante el evento.

Prepararlos juntos te ayuda a evitar preguntas repetidas y a reservar el cierre para lo que todavía falta. Por ejemplo, recoger la utilidad del taller cuando se menciona y preguntar después por la valoración global de las jornadas.

Ninguno de los dos métodos garantiza que responda todo el público. Las personas que conversan con EVA pueden tener un perfil diferente de quienes no lo hacen. Por eso, la cercanía a la experiencia mejora el contexto de una respuesta, pero no la convierte automáticamente en representativa.

En EVA, los objetivos conectan lo que quieres conocer con las conversaciones del evento y con el análisis posterior. Para tu próxima edición, empieza por una decisión concreta que hoy te cuesta justificar: qué sesión repetir, qué actividad ampliar o qué parte del servicio revisar. Después prepara la pregunta, el contexto y el informe que te ayudarán a tomarla.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que enviar una encuesta para recoger feedback con EVA?

Puedes recoger respuestas dentro de las conversaciones mediante objetivos definidos para el evento. Una encuesta enlazada al final sigue siendo útil si necesitas otro tipo de valoración o un cuestionario común para el público.

¿EVA sabe que una persona acaba de salir de una sesión?

Solo si dispone de información que permita establecerlo. Puede venir de lo que la persona cuenta o de una fuente conectada con datos pertinentes. La inscripción en una sesión, por sí sola, no confirma la participación.

¿Puedo combinar escalas y comentarios abiertos?

Sí. Las escalas y opciones facilitan agrupar respuestas; los comentarios ayudan a entender el motivo. Conviene definir antes cómo se recogerá cada dato y conservar el contexto al preparar el informe.

¿Las respuestas sustituyen una medición de impacto?

Expresan lo que las personas que respondieron cuentan sobre su experiencia. Para medir asistencia, ventas u otros resultados necesitas los datos correspondientes. Una valoración positiva no demuestra por sí sola un efecto causal del evento.